El euríbor es la tasa media de interés a la que se prestan dinero los principales bancos de la eurozona. Lo habitual en las hipotecas a tipo variable es que este porcentaje se actualice cada seis meses o una vez al año

Este año ha comenzado con una ligera subida del euríbor a 12 meses, en enero se ha situado en el -0,477%, por encima del -0,502% de diciembre, lo que ha encarecido ligeramente las hipotecas a tipo variable. Un préstamo de este tipo por un valor de 150.000 euros a devolver en 20 años y con un diferencial del 1% pagaría en enero 658 euros, frente a los 657 euros del mes anterior, un incremento de apenas un euro mensualmente, 12 euros al año.

La incógnita tanto para los compradores de inmuebles como para los expertos del sector es cómo evolucionará: si se mantendrá por debajo de cero o si empezará a subir. Y, sobre todo, a qué ritmo. Los analistas prevén que crecerá en los próximos años, pero que esto suceda antes o después dependerá de la evolución de la economía.

En las hipotecas a tipo variable esto es especialmente relevante ya que para calcular el interés que se paga en la cuota mensual, se suma el euríbor al diferencial fijado por el banco. Si el euríbor sube, los intereses crecerán, y si baja, disminuirán.

Los expertos opinan que en 2022 el euríbor continuará subiendo, pero que se mantendrá por debajo de cero, la evolución dependerá de las medidas que tomen los bancos centrales para regular la economía.

¿Y cómo afecta el euríbor a la hipoteca fija?

Las entidades bancarias establecen los intereses de sus hipotecas a tipo fijo en función del euríbor y de otros tipos de interés. Aunque las variaciones en este índice no afectan a la cuota mensual, ya que siempre permanece igual, sí que influye en la contratación de nuevos préstamos.

De esta manera, una posible subida de los tipos del BCE también afectaría al valor de los préstamos fijos. Las hipotecas a tipo fijo son ahora las más populares entre los consumidores: el 64,3% de las hipotecas firmadas en noviembre de 2021 fue de esta modalidad.

A la hora de comprar una vivienda es clave, en cualquier caso, contar con el asesoramiento de un profesional, que podrá aconsejar al futuro propietario sobre la hipoteca que más se ajusta a sus necesidades y resolver sus dudas.